viernes, 18 de abril de 2008

Mito urbano?









Se jugaba el superclásico Boca – River y 90.000 espectadores estaban por retirarse desilusionados por un triste empate.

Varios hinchas comienzan a retirarse antes de terminado el partido por el sector de populares, mas precisamente por la Puerta 12.

Pero, en un hecho que muchos tildaron de insólito, la gente se vió impedida de salir. Al terminar el partido, los que ya estaban en la puerta fueron alcanzados por los que estaban saliendo y se produjo una avalancha mortal.

Los testimonios de la época son contradictorios. Algunos sostyenían que las puertas no se abrieron, otros que los molinetes se trabaron.

Lo cierto es que (como se pueden ver en las fotos de la tragedia) la situación fue horror puro. Aún después de que los cuerpos fueron retirados, permanecieron desperdigados en el lugar objetos mudos, testigos de la tragedia: abrigos, gorras, pañuelos, zapatos…

Es allí donde empieza nuestro mito….

Se dice que todos los años en especial en la fecha del aniversario de la tragedia, suceden cosas extrañas en la cancha de River y sus adyacencias. Tanto que (aunque nadie lo confirmó) en varias ocasiones se trajeron sacerdotes para que estas “manifestaciones” se terminaran.

Esta versión fue confirmada por “El Pochi, conocido barra brava de River:

- Si trajimos un curita, el padre Federico. Bendijo hasta los vestuarios, mirá. Y bueno, un poco aflojó el asunto. Eso sí te aclaro una cosa, acá no importa si los muertos eran bosteros o no. Con los difuntos no se jode.

Mas pistas, se comenta que hace algunos años, cierta persona “habitué” del club encontró un gorrito embarrado que lucí ala inscripción de un nombre: “Benedictino”. Después de lavarlo notó que era un diseño muy antiguo, parecía bordado. Pero no estaban escritas con un líquido que parecía sangre. Esta persona guardó en algún lugar del club el gorrito pero al cabo de un tiempo desapareció.

Está documentado en los diarios de la época que definitivamente existió un tal Benedictino G. En el diario La Nación del día posterior a la tragedia figura su nombre como uno de los fallecidos, tenía 15 años.

- River es un club muy grande, se dicen muchas cosas. -

Dijo un empleado del club.

Pero al contarle sobre esta historia, en voz baja nos mandó al Tiro Federal (frente a River) a preguntar.

Una vez allí hablamos con Don Martín un anciano que conocía muy bien el club. Estaba tomando café junto a una maquina expendedora. Le preguntamos sobre la Puerta 12 y respondió:

- El zapato embarrado, todos los años aparece un zapato embarrado en cualquier parte del Monumental, siempre uno solo. Después lo guardan y se hace humo, otros dicen que es un gorrito.

Para sumar mas cosas a la investigación cabe citar el testimonio del pibe Abdul G. que juega en las inferiores de River Plate y es del barrio.

“Venía escuchando de la maldición de la puerta 12 de muy pibe. Los vecinos decían cosas, mi viejo también. Me habían hecho tanto la cabeza que cuando empecé a ir al club pregunté por esta historieta. Todos se hacían los boludos, pero yo seguí insistiendo y me fui enterando…

Por ejemplo que esos bosteros que murieron en la puerta 12, nos habían maldecido la cancha ¿Por qué se creen sino que recién les ganamos en el ´75? O la historia del zapato o el gorrito, tenía un kilombo de historias en la cabeza…no sabía que creer.

Hasta que me pasó algo a mi:

El año pasado fue, me acuerdo y se me pone la piel de gallina. Resulta que teníamos entrenamiento y un compañero me pidió que lleve una vela blanca, me pareció raro pero pensé que era una cábala. Para hacerla corta, a eso de las ocho de la noche y con un frío de puta madre llevamos las velas a la puerta 12, las prendimos y nos sentamos en las escalinatas. ¿y ahora que hacemos? Pregunté, y nadie me contestó. Lo que puedo decir es que sentí un aire helado por la nuca, como si pasaran cubitos de hielo. Después de eso uno d elos pibes que juega de 3 Silvio A. puso una cara muy rara y empezó a decir cosas en otro idioma y con una voz gruesa de viejo. Solo entendí que preguntó donde estaba el hijo.

Me quería ir rajando pero apareció un tipo vestido de blanco que nunca había visto hasta entonces levantó una vela y le dijo a ese fantasma que su hijo estaba muerto igual que el y que debía irse pronto.

La respuesta del viejo fue lo mas zarpado que oí en mi vida como un ¡no! Que sonó en medio de un vómito y creo que todas las velas se apagaron en un segundo, eso creo porque me fui corriendo y estaba afuera de la cancha en un segundo.

Después me dijeron que eso hacen todos los 23 de junio para que se vayan los fantasmas de aquí y que se hace con nosotros los pendejos de las inferiores porque tenemos mas energía para sacarlos.

Lo que les cuento es la pura verdad pero todo van a negarlo, ¿quien va a creer algo así? Si a mi me hubiera pasado tampoco lo creería”


Cerraremos entonces esta puerta por ahora, pero el misterio sigue abierto.



Extraído y adaptado por Federico J. Aiub del libro "Buenos Aires de Leyenda".



3 comentarios:

Los InvIsIbles dijo...

yo vi muchos fantasmas en muchos clubes... jugando

saludos y gracias por pasar siempre

pd:diganme que les parece el afiche que pusimos del recital de hoy...

Pablo Provitilo dijo...

muy buena nota!

la frase de panzeri q enviaste, impresionante.

abrazo

P.

Juan T.Etchegoyen dijo...

muy buena nota.La verdad es que el blog esta cada vez mejor con la info que postean.Abrazo grande,Juan Etchegoyen.

PD: Acuerdense todos de darse una vuelta por www.codigofutbol.blogspot.com