viernes, 11 de abril de 2008

Torch.

Para intentar entender un poco más que es lo que pasa con la antorcha olímpica.

















ANTORCHA

Cuenta la leyenda de Prometeo que fue él mismo quien le robó el fuego a los dioses del Olimpo, más precisamente a Zeus, para dárselo a los humanos, y así animarles la vida.

La antorcha olímpica, existe desde los juegos de la antigüedad y recrea este mito que, desde algún lugar, intenta acercar lo divino a lo terrenal, si es que esto es posible en algún caso. Así es como asistimos a un acto totalmente simbólico, donde el fuego representa, no sólo la pureza, sino también la fuerza y, cómo estas cualidades descienden desde el altar de los dioses hasta la tierra que habitan los mortales.

En este 2008, la antorcha sigue cargada de simbolismo, pero ya no solamente de ese simbolismo sagrado y secular a la vez, sino que viene teñida de cuestionamientos políticos que nos llevan a situar la mirada en otro lugar: el conflicto entre China y la región del Tíbet. Este enfrentamiento entre ambas regiones, tiene muchísimos años de existencia. Pero su punto de inflexión sea, quizás, el que nos remonta al año 1950, cuando el ejército comunista chino, invadía el Tíbet. Comenzaron a alternarse una seguidilla de revueltas por parte de los tibetanos, que eran reprimidas por los chinos de maneras totalmente violentas. Hasta que, en 1959 (tras 9 años de ocupación), tuvo lugar una de las sublevaciones más importantes que fue ahogada por el ejército chino y obligó al Dalai Lama, líder espiritual del país, a buscar el exilio en el país vecino de la India. Desde ese momento, la máxima autoridad tibetana, vive extramuros.

La reforma agraria que venía a introducir Mao, luego de la ocupación de Lhasa, capital del Tíbet fue, en un comienzo, apoyada por los mismos tibetanos, pero luego éstos vieron como el equilibrio de la sociedad tradicional se iba destruyendo y se alejaron de las posturas maoístas, para defender una cultura que estaba siendo avasallada a causa de la colonización china.

China necesitaba rápidamente, miles de kilómetros de caminos para seguir expandiendo el ¿ex? imperio. Esto implicó la utilización de mano de obra forzosa tibetana cuyo saldo fue el de un muerto por cada kilómetro construido.

Hasta 1951, el Tíbet era una sociedad cuyos miembros vivían articulados a los distintos monasterios de manera muy austera. Luego de la invasión china, la miseria arrojó a cierta parte de la población a la mendicidad; y otros tantos formaron parte de la guerrilla de resistencia.

Hasta el día de hoy, los tibetanos se encuentran transitando un camino que les permita independizarse de la ocupación china. Pero los enfrentamientos han sido tan violentos y el conflicto ha llegado hasta un punto tan insostenible, que ha sido el propio Dalai Lama quien en reiteradas oportunidades ha dicho que ya no se pretende la independencia de la República Popular de China sino, al menos, una autonomía auténtica, tal como lo había mencionado la propia China maoísta de 1951. Estos reclamos son los que hicieron salir a las calles a gran cantidad de monjes tibetanos el mes pasado. Allí se vio la brutal represión china a estas manifestaciones que piden ya no solamente la autonomía, sino que se acabe la política represiva que los chinos aplican a la región del Tíbet.

Bien sabido es que, en la era de la globalización, los eventos deportivos de gran envergadura llegan hasta el último rincón del planeta; mucho más si estamos hablando de los Juegos Olímpicos. Así es como los activistas pro Tíbet, ven la posibilidad de desarrollar sus reclamos a partir de este evento en particular teniendo en cuenta, claramente, que será Beijing, -capital de China-, la sede principal de los próximos juegos de agosto.

No es un dato menor advertir que los ataques van directamente dirigidos hacia la antorcha. Decíamos de ésta que era el símbolo máximo de la competición ya que lleva consigo el significado de unir cielo y tierra, de unir distintas épocas y de hermanar, bajo el fulgor de su llama, a todos los pueblos del mundo; al menos esas son las pretensiones del Comité Olímpico Internacional. Pero es curioso escuchar al presidente del comité organizador, Liu Qi, decir que “La antorcha ascenderá a la cumbre más alta del mundo, el Everest, como testimonio de la gran fuerza del movimiento olímpico para señalar el progreso de la civilización humana”. Muy lejos estamos de hablar de progreso, (dejando la connotación positivista de lado), cuando un pueblo somete a otro de la manera que China lo hace con el Tíbet.

No faltarán quienes digan que los conflictos sociales y políticos van por fuera de lo estrictamente deportivo y que cada cuestión debería analizarse en su propio contexto. Los hechos han demostrado en miles de ocasiones que el deporte vive en el seno de una sociedad, por lo tanto, está muy lejos de quedar por fuera de las cuestiones culturales y políticas. Sería interesante que, al menos una vez, el deporte se convirtiera en el motor que empuje hacia la profundización en la comprensión del fenómeno que esta vez se presenta.

Pierre de Coubertin, a quien se reconoce como el padre fundador de los juegos olímpicos de la era moderna, dijo en alguna ocasión “Que la antorcha olímpica siga su curso a través de los tiempos para el bien de la humanidad cada vez más ardiente, animosa y pura”.

Una humanidad más ardiente, animosa y pura depende, en algún punto, de al menos el conocimiento profundo de lo que sucede alrededor de cada uno de nosotros.

Que las buenas intenciones expresadas por el Barón de Coubertin, no sean tan difíciles de alcanzar como la cima del Everest.






2 comentarios:

Círculo Sports dijo...

muy buena la investigacion sobre la tan bochornosa antorcha olimpica. Soy de la idea de que estos juegos olimpicos no deberian haberse perjeniado en el gigante asiatico. Por problemas politicos, por problemas con el tibet, por los muertos que se ocultaron mientras se realizaban los estadios.
Ojala todo transcurra de la mejor manera, por el honor de nuestro país.


Abrazooooo desde circulo sports

La Caldera del Diablo dijo...

Hola, hemos vuelto y te respondí a la pregunta sobre Borghi, hincha de racing, DT del Rojo...
Un abrazo y gracias por darte una vuelta por el blog.
Saludos

Emiliano
www.lacalderadeldiablo.blogspot.com