domingo, 23 de noviembre de 2008

Apología.




Apología del delito


“Una pesadilla, el peor momento de Viatri” reza el título de un matutino deportivo.

“Fuerte reclamo de justicia por el hombre asesinado por defender a una nena en El Palomar” reza otro titulo de otro matutino que corresponde a la misma corporación.

Dos noticias que tienen que ver con este paradigma de la inseguridad que hoy pareciera ser el primer problema que intentan solucionar un puñado de políticos que son los que los generaron.

Estos señores, estas corporaciones hablan de inseguridad, de edad de imputabilidad, del “flagelo” del paco. Pero no escuchan hablar de quienes y que provocan todo aquello. Porque siempre ha sido más fácil llenarse la boca de palabras, que saber escuchar.

El caso de Lucas Viatri sin dudas vuelve a mostrar lo marginal pero en este caso desde el lugar del hombre popular, goleador del equipo mas poderoso de la Argentina. Queda la sensación de que lo popular acaba con lo marginal cuando, en realidad, la lógica indica que, si los casos como el de Viatri son señalados, es estrictamente por una cuestión de números: Marginal + Popular= explosión de ventas.

El hombre (o el niño) que pudo esquivar esa realidad de delincuencia, drogas, cartones, botellas, monoblocks, chaperíos. Todo por una sonrisa de una madre sola que tal vez carga con hijos, familia, amigos esperándolos en su hogar sin saber si habrá un regreso.

Este es un mundo en el que Carlitos Tevez es reivindicado por su condición de tipo que se hizo de abajo llevando siempre una bandera marginal. Donde decirle Apache suena a orgullo y reivindicación de un pueblo, que lujo pueden darse los mismos medios que así lo llaman y que hasta colocan publicidades con su cara de decir que “fuerte apache es un centro de delincuencia donde la droga y los asesinos abundan”.

De ninguna manera se trata de hacer un elogio a la delincuencia, pero si de una narración de la realidad que todos vemos pero que ninguno observa.

Avisos tenemos a diario cuando en vez de escuchar cosas tales como “señor kioskero, vengo en busca de su dinero” o “aquí están estos son los policías en acción” y 8 mil mas, las bailamos felices en un boliche de moda o si al otro día ya despiertos pensamos “mira este drogado la apología que esta haciendo”. Esos no son avisos comerciales (al igual que la cara de Tevez o el mismo Viatri auspiciando una marca) esos son gritos desesperados de gente que

como Viatri alguna vez han tenido o tienen que atravesar cosas que seguramente usted no atraviesa, pero si es una realidad latente aunque muchos intenten hacerla invisible.

No es apología de la delincuencia, pero es la intención de que quienes puedan entender estos mensajes lo hagan en pos de un cambio, de una lucha social por la realidad mas justa. Si la realidad no es justa para aquel, jamás será justa para usted.

Seguramente la complejidad del tema es casi imposible de describirla en una pequeña línea editorial, pero menos imposible debería ser que usted en la calle piense en los varios Lucas Viatri que caminan por la calle pero que jamás serán tapa de un diario por “el gol agónico frente a River” sino por “asesinar a un hombre, drogado en un intento de asalto”.

Queda a su reflexión que esta editorial sea una apología del delito o una narración muy pequeña de su realidad.



por Federico J. Aiub.





1 comentario:

Juan Etchegoyen dijo...

excelenteeee locooo. Muy bueno de verdad este textoo.Juan