viernes, 7 de septiembre de 2007

Básquet.












Llegamos a Beijing.


Casi a 5 años de ese triunfo en Indianápolis. Ciudad de los Estados Unidos de Norteamérica. En ese mismo país una camiseta celeste desafió al poder establecido del deporte de la canasta.

Mucho se habló antes. Hacía un año que estábamos discutiendo si estaba bien o no que Ginobili no vaya y que vaya Delfino. Que no vaya Oberto, que no vaya Nocioni, que no vaya Pepe Sanchez.

¿Traición? No. No nos equivoquemos, las franquicias (que son la NBA) no los dejaron. No querían que estén, no necesitaban que estén, no les convenía que estén.

Otra derrota más al poder hegemónico, a la clase dirigente; en manos de estos flaquitos que vienen desde el sur del mundo (por no decir el culo del mundo) no iba a ser bien vista.

Y por eso ellos pusieron lo mejor de lo mejor sobre el parqué como si supieran que los hermosos estadios que tienen iban a ser derribados por un grupo de algunos sudakas.

Pero recuerdo que fue bien vista la cara de Ruben Magnano en Indianápolis sonriendo en cuclillas sin poder entender lo que estaba sucediendo ante cada punto de Manu, Chapu, Scola y tantos otros.

Y también es imposible de olvidar aquel punto de Manu casi épico y maradoniano en las olimpíadas dejando perplejo al mundo del básquet mundial y plantando un festejo inédito en el básquet argentino.

Esta vez no los vencimos es cierto, se quedan con ese orgullo.

¿Pero el orgullo del MVP de quien es? Me voy a corregir, el orgullo del Jugador más Valioso. Es nuestro señores, es Latinoamericano, es Argentino, es de un tipo que esta a punto de desbancar a algún jugador de NBA para ocupar su lugar.

Una bandera que pudo verse en todos los televisores del mundo decía “Scola: gracias por venir”, sin dudas gracias señor Luis Scola.

Decíamos que la selección del norte tenía lo mejor de lo mejor, paso a nombrarles a algunos de sus jugadores: Kobe Bryant, Stoudemire, Le Brown James, el viejo Kidd.

Antes del torneo era imposible pensar en Leiva (jugador que no siempre sobresale en la liga nacional) junto a Stoudemire, ¿como les vamos a competir?

Muchos dirán que esta reflexión es incoherente porque al fin y al cabo no les ganamos. Pero no se equivoquen, ganamos lo que necesitábamos. Nuestra liga no es ni la cuarta en importancia del mundo, sin embargo demostramos que estamos al nivel de competirle casi mano a mano a la mayor liga del mundo sin nuestros jugadores “estrella” y con muchos tipos que apenas tienen agua en un vestuario.

También vencimos dos veces al segundo candidato, Brasil. Con varios NBA en sus filas. Dos veces, no una. Dos veces.

Después de varias semanas ya podemos decir que estamos en los juegos olímpicos. Nada de repechajes extraños.

Un doble solitario de costado y con tablero estará siendo convertido por algún muchacho en alguna ciudad de la Argentina al grito de “Scoooolaaa”.

F.J.A.

2 comentarios:

Rojillo y JorgeTv dijo...

Hola te saluda JorgeTv de Himno de mi corazón, muchas gracias por tus comentarios, siempre cuenta con nosotros, la música en español es lo mejor y tratamos de rendirle tributo día a día.

g dijo...

esta seleccion tiene mucho huevo. con las figuras es imparable