martes, 19 de mayo de 2009

Mario.




Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote



No hay muchas palabras, la obra queda y el desafío es nuestro de llevar a lo mas alto esos valores y esas luchas.




2 comentarios:

pauli dijo...

una obra y un mirada hermosa

La Caldera del Diablo dijo...

Buen recuerdo.
Te cuento que superamos las 100.000 visitas y nos pone muy contentos.
Esperamos que pasen a visitarnos y dejen sus comentarios.
Saludos


Emiliano
La Caldera del Diablo
www.lacalderadeldiablo.blogspot.com