miércoles, 13 de julio de 2016

El tiempo esta después: maldiciones colombianas

La maldición del América de Cali

FUNDACION

No se tienen registros exactos de la fecha de fundación del club pero Hernán Zamorano Isaacs, fundador y primer presidente del club dejó antes de morir (el 20 de febrero de 1980) una cinta en la cual esclarece algo la creación del club. Según Hernán "corrían los finales del año 1926 cuando con mis dos amigos Serafín Fernández y Alvaro Cruz decidimos crear un "team". Serafín era el único que tenía acceso a dinero en efectivo puesto que manejaba la caja de la sedería de su padre y con la monedas que lograba "recolectar" comprábamos una vez cada quince días una publicación deportiva argentina llamada "El Gráfico". En una de esas revistas contaba las hazañas de un equipo llamado Racing Club entonces con Serafín y Alvaro decidimos comprar una pelota y comenzamos a jugar en un campo del Cementerio Central bajo el nombre de Racing. Las camisetas, obviamente confeccionadas con telas cedidas por Serafín, eran blancas con bastones celestes tal cuál las de aquel equipo argentino".
"Los muchachos que se acercaron al campo del cementerio que yo intuía que ese team sería importante, poderoso, y hasta imaginé que conquistaría por eso propuse ese nombre y fue aprobado por la mayoría".
Así pasó la historia de la iniciación del Racing a la fundación del América. Ahora ¿Por qué ese cambió de colores tan repentino? Todo tiene su explicación.
En 1931 el equipo realizó su primera gira por el interior del país. Y al llegar a Barranquilla el plantel fue invitado a presenciar un encuentro de básquet entre Unión Colombia y Los Diablos Rojos. Era tan llamativo el rojo que destellaban los uniformes de aquel equipo que el plantel entero se puso de acuerdo en archivar las camisetas a bastones y cambiar definitivamente los colores. Ahora sí, nacía el América de Cali que conocemos en la actualidad, el "equipo Escarlata" como le dicen cariñosamente algunos o "Los Diablos Rojos" según el apodo que ellos supieron adoptar.





FUTBOL PROFESIONAL

Por 1948, tras haber trasegado como club amateur desde 1918, la junta directiva del equipo decide volver al elenco rojo de Cali una institución profesional; sin embargo el odontólogo, Benjamín Urrea, miembro de ese panel, y a quien apodaban Garabato, se opuso a la decisión.
Urrea perdió su intento: se dictaminó en la reunión que el equipo sería inscrito ante la División Mayor del Fútbol Colombiano, a lo cual Garabato reaccionó con mucho enojo, se paró de la mesa y lanzó las siguientes palabras: “Que lo vuelvan profesional, que hagan del América lo que quieran, pero juro por mi dios que nunca serán campeones..."
En su momento lo que consiguió fue que el resto de los socios se partieran de risa, pero por casualidad o dotes mágicas, el América entró en una sequía total de títulos a partir de entonces.
Desde ese momento en Cali, se le conoció como La Maldición de Garabato: el equipo estuvo 31 años sin ganar un título hasta 1979 cuando Urrea y los miembros de la junta directiva hicieron una misa en la grama del Pascual Guerrero en la que se firmó un documento en el que, oficialmente se le ponía fin a la tortura. Ese mismo año, América ganaría por primera vez el título del fútbol profesional colombiano.
Pero la maldición no termina ahí, a pesar que el América de Cali se consagraría penta campeón y lograría un total de 13 estrellas siendo el 2° club con más títulos en Colombia, el América llegaría en 1985 a la Final de la Copa libertadores, tendrían una difícil tarea ante el Bicho cayendo en el encuentro en Argentina por la cuenta mínima 1-0, Volverían a Colombia con la ilusión de alzar la Copa y lograron empatar el global ganando 1-0 con gol de Willington Ortíz. 
Partido de desempate, Gol de Argentinos y la ilusión se cae nuevamente, pero con gol de Gareca el representante Cafetero empataría las cosas 1-1. 
Finalmente llegarían a la instancia de Penales ganando el Bicho por 5-4.
 
Anthony de Ávila, erró un penal clave y les negó el preciado trofeo.

Al siguiente año el América de Cali llegaría nuevamente a la Final, Copa libertadores de 1986. Parecía que todo pintaba para el conjunto de rioplantese y así fue, finalmente el encuentro de Ida en Colombia lo ganaría River Plate 2-1 y en Argentina desataron la Alegría ganando 1-0. No alcanzo para el 3° Partido y River se consagro Campeón por primera vez. 
Llegaba 1987, parecía que la tercera final seria para el conjunto del América de Cali ya que su Rival Peñarol no era tan imposible como el River Plate del año anterior 
La primera final, disputada en Colombia, culminó con victoria para los locales por dos goles a cero. La revancha se disputó en el Estadio Centenario de Montevideo, al América le bastaba con un empate para ser campeón. Cuando parecía que se encaminaba al título, otra vez apareció una mano negra, más bien lo llamaría un pie negro, el de Jorge Villar para poner el segundo tanto para Peñarol que todavía lo dejaba con vida. 

La gran final se disputó en el Estadio Nacional de Chile y nuevamente a los colombianos les alcanzaba con un empate para de una vez por todas ser los campeones. El encuentro finalizó con empate en los 90 minutos, por lo que se requirió de tiempo extra. Si el América mantenía el cero a cero durante el tiempo extra se convertía en campeón. 

El partido se esfumaba, todo era alegría en Colombia, el equipo se iba a consagrar campeón tras haber caído en dos finales pero… Si otra vez aunque les parezca mentira en el minuto 120, cuando todos en Colombia festejaban, apareció Diego Aguirre para escribir una de las tantas páginas de gloria del Club Atlético Peñarol. Nadie podía creerlo, pero el América había perdido otra final de la Copa Libertadores, pero créanme que la última fue la más increíble de todas.
 

Llegó el año 1996 y una nueva oportunidad para el equipo caleño. En esta oportunidad se volvían a enfrentar a River Plate. Ya era la cuarta final que disputaban y adivinen lo que pasó. Obviamente el equipo colombiano volvió a ser derrotado. Realmente esto es increíble y ha pasado muy pocas veces o nunca creo. Algunos piensan que es una maldición, otros que simplemente el destino, pero lo cierto que el equipo colombiano no ha roto el maleficio en la Copa Libertadores, veremos si el “hechizo” continua o se puede romper en el futuro. 
Un 5 de enero de 2008 falleció Garabato en un geriátrico de Cali. Ese año América profundizó una de sus peores crisis económicas, en la que hoy todavía está sumido y lo tienen en la Segunda Categoría. Sin embargo, pese a las adversidades, logró consagrarse campeón ganando un cupo a la Copa Libertadores de 2009 en la que fue eliminado en la Fase de Grupos.
Así ha sido la vida del América bajo el estigma del Garabato, el tiempo dirá si fue una maldición que desapareció con los títulos o con la muerte de su autor, o será un una cruz que deberá cargar el onceno escarlata toda su vida: ¿Fue esa maldición la culpable de cuatro subtítulos de Libertadores?.

  
  
QUIEN ERA GARABATO






Su verdadero nombre era Benjamín Urrea, nacido en Palmira (Valle) y sobre la famosa Maldición de Garabato hay varias teorías:
Por plata: Cuando estaban en la reunión de socios para volver profesional el equipo cayó Garabato a reclamar 200 pesos de esa época por concepto de uniformes. Como no le pararon bolas, fuera de amenazarlos con reportarlos a Datacrédito (?) maldijo a los que estaban en el recinto. Se dice que la maldición a los socios se hizo extensiva al equipo.
Por el profesionalismo: Estaba rondando la idea de hacer del América un equipo profesional. Todos la aprobaban menos Garabato. Ante tal posición, Urrea sentenció: "Que lo vuelvan profesional, que hagan con el equipo lo que quieran, que, por mi Dios, América nunca será campeón". Con el pasar de los años y ver que el América no probaba las mieles de la victoria  se dieron cuenta que el conjuro del viejo iba en serio.
Por discriminación: Otra versión dice que sus compañeros lo sacaron de un partido a la brava, y entre maldiciones se fue como agua pal chocolate (?) a su casa.
Según una nota de El Colombiano, publicada el 23 de diciembre de 1979, Garabato afirmó lo siguiente: "Cuando me sacaron a patadas, luego de haber servido tanto al equipo, me fui a una cantina que llamaban "El Hoyo", ubicada en la carrera 3ª con calle 17 y en medio de mujeres de vida alegre, me puse a tomar trago y procedí a coger una botella de aguardiente, la apreté y la llevé en las manos hasta la parte final de la espalda y uno a uno maldije a los jugadores y directivos del América. La maldición cayó sobre el equipo, porque nunca jamás pudo ser campeón..."


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